También se muestran contrarios a las obras de nuevas líneas de alta velocidad mientras no se hayan estudiado y analizado suficientemente su viabilidad y necesidad. Los miembros de la CEOE manifiestan que se debe “evitar la proliferación de infraestructuras de alta velocidad cuya demanda, viabilidad y rentabilidad no estén suficientemente contrastadas y garantizadas”, tal y como sucedería con Navarra según denunció hace años la Fundación Sustrai Erakuntza. La supuesta compatibilidad de los usos de viajeros y mercancías es uno de los grandes argumentos del Gobierno de Navarra desde el primer momento para defender el proyecto del TAV.

Por estos motivos, la Fundación Sustrai Erakuntza ha solicitado la nulidad del Estudio Informativo del Proyecto del TAV en la Comarca de Pamplona. La no validez de la DIA invalida todo el procedimiento desarrollado y sustentado en la misma, por lo que el Estudio Informativo y todas las actuaciones que de él se desprenden serían nulas y deberían volver a realizarse.
De este modo, el proyecto del TAV en la comarca de Iruñea se encuentraría desechado. Según los últimos proyectos, la línea de alta velocidad en Navarra conectaría solo Castejón con Campanas (en la zona del Carrascal). En el resto del corredor ferroviario (incluida Iruñerria) se mejoraría la linea actual a través de un tercer carril, que es una fórmula más económica y produce además un menor impacto ambiental, al usarse para ello la vía actual. De esta forma, el megaproyecto de la estación, que se pretendía financiar con la construcción de 9.000 viviendas, es imposible que salga adelante".













